Los bovinos requieren un adecuado balance de agua, energía, proteínas, vitaminas y minerales para obtener niveles adecuados de crecimiento producción de leche y reproducción. En las condiciones del trópico bajo colombiano; sin embargo, los pastos no alcanzan a suministrar las concentraciones requeridas de varios minerales necesarios para este propósito, por lo tanto, los bovinos en pastoreo se deben suplementar como una fuente permanente de estos elementos. Los minerales indispensables para los bovinos se dividen en mayores (macro) y trazas (micro) minerales. Los minerales mayores se expresan en porcentaje del total de la dieta e incluyen el sodio, cloro, potasio, calcio, fósforo, magnesio y azufre. Los minerales trazas se requieren en muy bajas cantidades pero son esenciales y se reportan en partes por millón (ppm). Estos minerales involucran al zinc, cobre, selenio, manganeso, hierro, níquel, cobalto, molibdeno y yodo.
Minerales Mayores
Cloruro de sodio (NaCl, sal blanca).
La sal blanca es esencial en los bovinos. El sodio y el cloro son electrolitos que se encuentran en los fluidos corporales y no existen reservas importantes en el organismo. Estos elementos ayudan a mantener el volumen celular, pH y la osmolaridad (balance de agua) de los fluídos corporales como la sangre. La sal blanca promueve el consumo de agua, lo cual ayuda a mantener la producción de leche Debido a esto, en los bovinos, se pueden presentar deficiencias rápidamente, por lo tanto, en los potreros debe haber un acceso permanente de sal o de un suplemento que la contenga. En promedio los bovinos deben consumirentre 11 a 15 g de sal blanca por día. Ambos elementos se pueden consumir en grandes cantidades sin efectos negativos, siempre y cuando exista disponible agua. Los niveles de la dieta no deben superar el 8%. Los niveles en exceso se excretan a través de la orina.
La deficiencia de Na se presenta cuando los forrajes tienen alta concentración de K debido a la fertilización. La deficiencia de Na incluye disminución de la producción de leche, condición corporal, consumo y crecimiento. Por otra parte, los requerimientos de cloro no se han establecido claramente.
Fósforo (P)
El fósforo es uno de los componentes estructurales del sistema esquelético y juega un papel importante en el metabolismo de energía. El fósforo es el mineral más deficiente en los bovinos en los pastos de todo el mundo. Cuando existe deficiencia de fósforo se afecta la producción de leche y la reproducción. A diferencia del calcio, la deficiencia de fósforo se presenta en bovinos que pastorean praderas sin fertilización o en praderas nativas. Según Mc Dowell, el fósforo produce el mayor retorno de la inversión cuando se suplementa.
Calcio (Ca)
Con el fósforo, el calcio hace parte de la estructura del hueso y también se moviliza en caso de deficiencias. Las demandas de calcio aumentan en la transición entre el parto y la lactancia. La deficiencia en este período conlleva a la presentación de la fiebre de leche o vaca caída, que es más común en vacas lecheras que en vacas de carne. En la hipocalcemia, el tono muscular en el útero disminuye y se presentan partos prolongados y retención de placenta, así mismo, la involución uterina se retrasa y se presentan problemas de fertilidad posparto. Cuando la dieta se suplementa con grasa, los requerimientos se deben ajustar ya que estos aumentan. La relación calcio fósforo se debe mantener entre 1:1 y 5:1
En pastos del género Brachiaria manejados en forma tradicional los contenidos foliares de calcio no alcanzan en muchos casos a llenar los requerimientos para lactancia y crecimiento del ganado de carne.
Magnesio (Mg)
Los pastos y leguminosas contienen niveles adecuados de magnesio durante todo el año. Pero al inicio de lluvias en praderas de rápido crecimiento y que han sido fertilizadas, se puede presentar baja concentración. Bajo estas condiciones,
también puede haber altos contenidos de potasio, el cual puede interferir con la absorción de magnesio. En los casos de la tetania del pasto, ésta se presenta cuando vacas recién paridas pastorean estas praderas, las cuales no alcanzan a aportar los mayores requerimientos del inicio de la lactancia.
Potasio (K)
El potasio se encuentra por encima del 1% en la mayoría de los forrajes. Este electrolito presente en los líquidos corporales y por tanto su almacenamiento es bajo. Si se suplementan dietas con altos niveles de concentrado se puede presentar deficiencia de potasio, ya que la mayoría de los granos de maíz y los subproductos contienen bajo contenido del potasio, pero el ensilaje de maíz es una buena fuente de este elemento. Los bovinos requieren 0.6 a 0.7% de la materia seca en la dieta, por lo tanto en la mayoría de situaciones la suplementación no es necesaria. En casos de estrés por transporte y calor el potasio se pierde en mayor grado a través del sudor; lo cual requiere de un aporte extra de este elemento a través de la dieta.
Azufre (S)
Es el único mineral que hace parte de los aminoácidos (metionina y cisteína) y proteínas. Los microorganismos ruminales utilizan el azufre inorgánico para la síntesis de proteína microbiana. Las vitaminas tiamina y biotina son fuentes de azufre. La deficiencia de azufre cursa con disminución del apetito y emaciación. Los bajos niveles de azufre afectan la utilización del nitrógeno no proteico (urea), lo cual reduce el crecimiento de los microorganismos y la fermentación ruminal. El azufre es un mineral deficiente en los forrajes de los Llanos Orientales (0.12%) y no alcanza a llenar los requerimientos de bovinos para carne en pastoreo (0.15%). Mientras que subproductos de la agroindustria como la torta de soya tienen niveles adecuados de azufre (0.20%).
Minerales Traza
Zinc (Zn)
El zinc es un componente importante de sistemas enzimáticos y la deficiencia produce retardo en el crecimiento, lesiones podales y de la piel. El zinc es importante en la espermatogénesis y el desarrollo de órganos sexuales primarios y secundarios en el macho y para que se presente una respuesta inmune adecuada.
Los depósitos de zinc en el organismo son bajos. La utilización de formas orgánicas como zinc metionina mejoran la ganancia de peso en bovinos en
pastoreo. Este compuesto también se utiliza para tratar problemas podales en bovinos. Una elevada concentración de hierro en la dieta afecta la absorción de zinc y aumenta los requerimientos. En los forrajes, los niveles de zinc son relativamente bajos (25 ppm), mientras que en los granos de cereales tienen en promedio 35 ppm. Los bovinos en pastoreo y bajo condiciones de estrés se deben suplementar con zinc.
Cobre (Cu)
Este elemento hace parte de múltiples sistemas enzimáticos en el cuerpo. Es importante para el crecimiento adecuado, el correcto funcionamiento de los glóbulos rojos, el desarrollo del colágeno, la reproducción y la inmunidad. En conjunto con el molibdeno (Mo) y el azufre inorgánico hace parte de sistemas enzimáticos relacionados con el metabolismo de vitaminas y nucleótidos; por esto para bovinos en pastoreo, es importante mantener un balance de cobre molibdeno de 2:1 a 4:1.
Si los bovinos se exponen a niveles elevados de zinc, hierro y fósforo, la absorción de cobre disminuye. Los signos de deficiencia de cobre incluyen anestro posparto, reabsorción embrionaria, disminución de las tasas de concepción, diarrea severa y disminución de la respuesta inmune. Como el cobre interactúa con muchos minerales (Fe, Mo, S, Se, Zn) se puede presentar deficiencia cuando la concentración de estos elementos supera los siguientes valores: S (> 0.4%), Zn (> 500 ppm) y Mo (> 150 ppm) ya que afectan la absorción de cobre en el intestino.
A semejanza del zinc, el cobre es deficiente en los forrajes del género Brachiaria, pero a diferencia del zinc este se almacena en el hígado. El cobre es extremadamente tóxico para las ovejas. El óxido de cobre es una fuente de baja biodisponibilidad
Selenio (Se)
El selenio en conjunto con la vitamina E hace parte de los sistemas enzimáticos antioxidantes y fortalece el sistema inmune. La deficiencia de selenio produce retención de placenta, alteración de la fertilidad, calores silenciosos y terneros débiles con baja respuesta inmune, lo que conlleva a elevadas tasas de mortalidad predestete. El selenio se puede suministrar en la premezcla mineral o en forma inyectable. La FDA en los Estados Unidos limita la cantidad máxima de selenio que se puede agregar a 3 mg por animal por día.
Manganeso (Mn)
El manganeso cumple un papel importante en el crecimiento y la reproducción. A medida que la concentración en la dieta aumenta, el contenido del mineral se incrementa en los tejidos reproductivos, sugiriendo una relación directa entre el Mn y la fertilidad. Este mineral se relaciona con el crecimiento mediante su función como componente de sistemas enzimáticos relacionados con los cartílagos esqueléticos. Cuando se suministran en exceso, el calcio y el fósforo, pueden inhibir la absorción de Mn.
Los requerimientos varían dependiendo del estado fisiológico y de producción. Por ejemplo, en crecimiento y ceba los bovinos requieren 20 ppm en la dieta, mientras que las vacas gestantes y lactantes requieren 40 ppm. Como con el cobalto, el Mn tiene un límite amplio para su suministro. El máximo límite tolerable es de 1000 ppm; sin embargo el Mn interactúa con otros minerales que pueden afectar su límite tolerable o afectar a otros minerales.
La deficiencia de Mn se relaciona con bajas tasas de concepción y crecimiento, bajo peso al nacimiento y el incremento en los abortos. Los pastos del género Brachiara tienen niveles adecuados de Mn (120 – 400 ppm).
Cobalto (Co)
El cobalto es necesario exclusivamente en el rumen como sustrato para la síntesis microbiana de vitamina B12. Los microorganismos ruminales utilizan la vitamina B12 para la producción de propionato (un ácido graso volátil importante para la síntesis de glucosa). Aunque los bovinos no absorben cobalto, su papel en la síntesis de la vitamina B12 lo hace esencial en la nutrición de los rumiantes. Los requerimientos de cobalto aumentan cuando se suministran dietas con alto contenido de granos. La deficiencia de Co incluye signos como: disminución del consumo de alimento, crecimiento, producción de leche y pelaje opaco.
Hierro (Fe)
El hierro es un componente de la hemoglobina, la molécula encargada del transporte de oxígeno y CO2 en el organismo. Puesto que la mayoría de los pastos y forrajes en el trópico bajo contienen concentraciones elevadas de hierro (80 – 300 ppm) y debido a las cantidades de suelo que el bovino consume durante el pastoreo, el hierro casi nunca presenta deficiencias en bovinos en pastoreo; sin embargo, un problema que se puede presentar son los altos niveles que se hallan
en el forraje o en el agua de consumo, lo cual puede afectar la absorción de cobre y zinc.
Yodo (I)
El yodo hace parte de las hormonas tiroideas (T3 y T4). Es importante para mantener la tasa metabólica normal. Los niveles requeridos son relativamente bajos (0.5 ppm). La deficiencia de yodo conlleva a disminución de la tasa metabólica, retardo en el crecimiento, baja producción de leche y peso al destete
Las vacas con deficiencia de yodo, presentan terneros que nacen ciegos, sin pelaje o prematuros. Además se desarrolla bocio (aumento de tamaño de la glándula tiroides).
Minerales Orgánicos vs. Inorgánicos
El tipo de minerales en la dieta puede afectar la eficiencia de producción y la relación costo beneficio de la suplementación. Cuando se compra un a sal mineralizada es importante tener en cuenta la concentración de los minerales y su biodisponibilidad.
Las fuentes de minerales orgánicos, se caracterizan por la presencia de un aminoácido o carbohidrato portador del mineral traza que se quiere suministrar. En un proceso llamado quelación o proteinización, la molécula orgánica portadora, se une químicamente al mineral traza de interés. Las fuentes inorgánicas se encuentran comúnmente en la naturaleza o se sintetizan de fuentes naturales y no se encuentran unidas a una molécula portadora y se suministran como una premezcla mineral.
Las fuentes orgánicas tiene mayor biodisponibilidad que las fuentes inorgánicas, pero el costo de los minerales orgánicos es mayor. Cuando se van a utilizar los minerales orgánicos se debe evaluar cuidadosamente los beneficios que se obtiene en producción (mayor ganancia de peso o producción de leche, mejor reproducción) con respecto a los costos invertidos en la suplementación
Suplementación con Minerales
Para evitar excesos o deficiencias en la suplementación con minerales, primero se debe balancear la ración, teniendo en cuenta que en la suplementación con minerales debe mejorar la producción y reproducción del hato y a su vez reducir los costos de producción.
Para balancear una ración por minerales se deben seguir los siguientes pasos:
Conocer los requerimientos de minerales para el tipo de ganado en la explotación. Para las condiciones tropicales no disponemos de una tabla de requerimientos de minerales; por lo tanto, utilizamos como referencia las tablas de requerimientos de nutrientes para ganado de carne del National Research Council (NRC, 2000). En la Tabla 1 se presenta un resumen de los requerimientos de minerales y los máximos niveles tolerables para bovinos en crecimiento, vacas en gestación y en lactancia. Es de anotar que estos valores cambian con respecto al sexo, edad, raza, estado fisiológico y nivel de producción.
Tabla 1. Requerimientos de nutrientes para ganado de carne (NRC, 2000)
Mineral
Crecimiento y Ceba
Vacas
Máximo Límite Tolerable
Impacto
Gestación
Inicio Lactancia
Calcio (Ca), %
0.31
0.20 - 0.27
0.28 - 0.41
1.8
Crecimiento
Fósforo (P), %
0.27
0.20 - 0.21
0.22 - 0.28
0.3
Crecimiento
Sodio (Na), %
0.06 – 0.08
0.06 – 0.08
0.10
4.0
Prod. leche
Cloro (Cl), %
4.0
Prod. leche
Magnesio (Mg), %
0.10
0.12
0.20
0.40
Crecimiento
Potasio (K), %
0.60
0.60
0.70
3.0
Reproducción
Azufre (S), %
0.15
0.15
0.15
0.40
Crecimiento
Cobalto (Co) ppm
0.10
0.10
0.10
10.0
Crecimiento
Cobre (cu), ppm
10
10
10
100
Crecimiento
Hierro (Fe), ppm
50
50
50
1000
Crecimiento
Molibdeno (Mo), ppm
6
Crecimiento
Manganeso (Mn), ppm
20
40
40
1000
Reproducción
Selenio (Se), ppm
0.10
0.10
0.10
2.0
Inmunidad
Zinc (Zn), ppm
30
30
30
500
Inmunidad
Yodo (I), ppm
0.50
0.50
0.50
50.0
Prod. leche
Fuente: Modificado de: Nutrients Requeriments for Beef Cattle. Update (NRC, 2000).
Posteriormente, se debe realizar un análisis del contenido foliar de minerales mayores y menores en los pastos. El contenido en los pastos es el reflejo del contenido en el suelo. La fertilización y el estado de madurez de la planta afectan el contenido y la biodisponibilidad de los minerales. Para esto se debe acudir a un laboratorio de reconocida trayectoria. Si se utiliza suplementación también se debe evaluar el contenido mineral de estos alimentos. Adicionalmente, es necesario analizar el contenido mineral del agua de bebida de los animales ya que puede contener altos niveles de sal (cloruro de sodio), hierro y azufre. En la Tabla 2 se presenta el contenido de minerales de los pastos del género Brachiaria procedentes de praderas que han sido renovadas y fertilizadas.
Tabla 2. Contenido de minerales en pastos del género Brachiaria a en la época seca y de lluvias en el Piedemonte del Meta.
Época
Ca
P
Mg
K
S
Fe
Cu
Mn
Zn
%
ppm
Lluvias
0.39
0.32
0.23
1.04
0.14
382
4.7
272
18.2
Seca
0.38
0.25
0.24
1.05
0.13
109
3.5
261
18.8
a Incluye los pastos: Brachiaria decumbens, Brachiaria dictyoneura, Brachiaria humidicola, Brachiaria brizantha cv. Toledo y Brachiaria Híbrido Mulato II.
Comparando la concentración de minerales en los forrajes con los requerimientos para diferentes estados de producción, se observa que el calcio y el fósforo son deficientes para vacas al inicio de la lactancia. Así mismo, el contenido de azufre, cobre y zinc de los pastos del género Brachiaria, no alcanza a llenar los requerimientos en crecimiento, ceba, gestación y producción de leche en ganado de carne. Por otra parte, estos pastos pueden aportar niveles adecuados de Mg, K, Fe y Mn para crecimiento, producción de leche y reproducción.
En la Tabla 3 se presenta la concentración de minerales de la leguminosa de pastoreo Arachis pintoi y de corte y acarreo Cratylia argentea. Estas leguminosas en algunos casos no suplen las demandas de fósforo para producción de leche, ni de azufre, cobre y zinc para crecimiento, producción de leche y reproducción.
Tabla 3. Contenido de minerales en Arachis pintoi y Cratylia argentea en la época seca y de lluvias en el Piedemonte del Meta.
Época
Ca
P
Mg
K
S
Fe
Cu
Mn
Zn
%
ppm
Arachis
Lluvias
0.86
0.33
0.34
0.95
0.14
430
14.0
484
25.0
Seca
0.56
0.26
0.37
1.17
0.11
362
9.0
421
48.0
Cratylia
Lluvias
0.65
0.37
0.18
2.48
0.11
209
8.3
476
25.7
Seca
0.52
0.28
0.20
0.83
0.27
68
3.3
452
24.0
Con los resultados del contenido mineral de los alimentos y el agua se pueden identificar las principales deficiencias, pero también se debe considerar la disponibilidad del mineral. Así un resultado de laboratorio indique que un mineral en particular no presenta deficiencias, esto no asegura que el 100% del mineral esté disponible o que haya interacciones que afecten su absorción. Algunos factores que afectan la disponibilidad del mineral son: la edad del animal, el estado previo del consumo de minerales y la fuente del mineral a suplementar. Como
regla general para la interpretación de los resultados, la concentración del mineral en el forraje se debe descontar en un 50% con el fin de tener en cuenta una baja biodisponibilidad del elemento.
Finalmente se debe estimar el consumo de alimento. Para bovinos en pastoreo una forma práctica de estimar el consumo, es considerar que para forrajes de baja calidad equivale a 1.5% del peso corporal, para pastos de mediana calidad de 2.0% y para praderas de buena calidad del 2.5%.
Conclusiones
Los bovinos en pastoreo requieren una serie de macro y micro minerales para obtener niveles adecuados de crecimiento, producción de leche y reproducción. En los forrajes del trópico bajo existen varios elementos limitantes como el calcio, fósforo, azufre, cobre y zinc, los cuales cuando son deficientes afectan el crecimiento, la producción de leche, la reproducción y la salud de los animales. Los bovinos se deben suplementar con sal mineralizada de acuerdo con la calidad del forraje y teniendo en cuenta la edad, sexo, raza, estado fisiológico y nivel de producción.
Generalmente las sales mineralizadas comerciales, suplen las necesidades de minerales de los bovinos: Existen sales regionalizadas de acuerdo con las particularidades de suelo y forraje de cada zona ganadera del país. La efectividad de cada uno de estos productos se debe determinar por el análisis del contenido mineral del forraje, suplementos que se suministren en la explotación y el tipo de suelo de las praderas. En un programa de suplementación mineral siempre se deben evaluar la relación beneficio costo de la utilización de estos suplementos